lunes, 23 de enero de 2017

Horror vacui

Hace poco me di cuenta de que sufro de horror vacui. En algunos aspectos me voy curando, ya no necesito rellenar como sea los silencios. Y a veces sé estar sola, sin móvil, sin internet, sin tele.

Hace menos tiempo aún, me di cuenta de que es de familia. No sé si aprendido o heredado.

El terror al vacío. Porque si no hay nada ¿qué hay? Lo que no quieres mirar. Miedo, vértigo, náusea, desesperación. Cualquier cosa menos el eco de tu voz en una habitación vacía. Los huecos entre los barrotes de los puentes a través de los que se ve el suelo, allá lejos. Pero entre el suelo y tú, nada, caída libre.Y es difícil, para algunos es muy difícil.

sábado, 14 de enero de 2017

Olvidos

Un día se me olvidó que sabía dibujar.
Bueno, supongo que se me fue olvidando de a poquitos, como se van escurriendo por el desagüe todas las cosas que no sabemos que se nos están yendo.
Así, he pasado años diciendo que no sabía dibujar y sin intentarlo siquiera.
Una acaba creyéndose lo que dicen los demás (cuando ese "demás" es una persona que te influye demasiado y te anula) y lo que se dice una a una misma. "No sé dibujar y, además, nunca he sido creativa". Doble combo.

Han tenido que pasar muchos años y un gran parón para respirar para darme cuenta de que no es verdad. Y, como un payaso que tira de un pañuelo encadenado tras otro saliendo de su boca, enganché un piquito y fui sacando colores. He redescubierto no sólo que sé dibujar sino soy creativa y que lo había sido desde niña y durante mucho tiempo. Que ideo, invento, combino, arreglo, SIENTO la ideas y me bullen en la cabeza. He vuelto a aprender que se puede pensar con las manos.

Hay que joderse.